- Adivinanza: Axolotl
- Noticias de la semana: Día de la hispanidad (Fiesta Nacional en España)
- Comentar test de audición
Lección 2: Pautas sociales
- Corregir expresiones para convivir en sociedad, pág. 14 ej. 8, pág. 16 ej. 9
- Situación, pág. 11 ej. 1
Ejercicios extras:
Hacer buenas migas
Empezaré primero por decir lo que son “migas” por si alguien lo desconoce. Se llama así a un plato tradicional en muchas regiones españolas. Las he comido en las dos Castillas y Aragón principalmente, aunque sé que en otras regiones es también popular, y consiste, principalmente y como su nombre indica, en miga de pan que desmenuzado se remoja en agua y aceite y se sofríe después con algunos dientes de ajo. Hay diversas variedades según la región o zona, donde suele incrementarse con algún otro ingrediente, como puede ser productos derivados del cerdo, pero básicamente esta es la receta.
Es una comida humilde, sencilla, muy nutritiva, y popular entre los pastores que suele acompañarse con uvas y regadas con un buen vino tinto. No obstante, algunos restaurantes de postín también las ofrecen como complemento a las carnes.
Hacer “buenas migas” con alguien significa llevarse bien, caerse bien el uno al otro, conseguir que haya una buena relación con esa persona. Posiblemente el origen de la frase sea recordando este plato tradicional y simple, pues es costumbre cocinarse y degustarse en unión entre varias personas. Desmenuzar el pan requiere mucho tiempo y después, durante la comida acostumbra a comerlas en un tono amable, relajado y de concordia. El caso es que la expresión “hacer buenas migas”, sea su origen éste u otro, significa buena relación entre dos o más personas.
¿Hacemos, pues, buenas migas?
El Postiguet
Hacerse el sueco:
A principios
del siglo XIX, Francia, en guerra con el Reino Unido, intentó bloquear
comercialmente el comercio británico por mar; España, que entonces era aliada de
Francia, tuvo que aplicar el bloqueo y no dejar a los barcos del Reino Unido
llegar a sus puertos. Pero eso afectaba a la exportación de vino de Jerez, que
se vendía a los británicos en el puerto de Cádiz. Los barcos británicos
encontraron una solución: cuando se acercaban al puerto, cambiaban su bandera
por la bandera sueca (Suecia era entonces un país neutral). En el puerto
presentaban documentos falsificados, y nadie sospechaba nada. Si alguien les
hablaba en inglés, los marineros fingían que no entendían. Los españoles
que comerciaban con el vino sí sabían la verdad, y empezaron a usar la expresión
"hacerse el sueco" con el sentido de 'aparentar que no se comprende
algo'.

No hay comentarios:
Publicar un comentario