Este refrán señala que cada día podemos aprender una cosa nueva para aplicar en nuestra conducta. En general, se expresa cuando observamos algo novedoso o interesante; pero el significado es más amplio. Recomienda aprender algo cada día para que la vida no resulte monótona y no se tenga la impresión de haber perdido el tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario